LOS TRANSEÚNTES; EL PSICÓPATA DE LA MANICURA

Publicado en por JUANA MÚSICA


Ayer, mientras caminaba desprevenidamente por el centro de Santiago, me pasó algo
insólito, "bonitas uñas" me dijeron, mientras pasaba por Catedral con 21 De Mayo, miré y vi a un tipo con cara de niñito bueno que me sonreía, mientras volvía a decir, "bonitas uñas"; ¿quéeeee?, dije sorprendida, "que bonitas tus uñas", repitió por tercera vez y me miró las uñas, el piropo me pareció singular, a decir lo menos - ¿quién mira las uñas???, yo ni caras veo mientras camino por la calle - y dije casi mecánicamente la misma aseveración huevona que digo siempre que me dicen algo de mis uñas, "SON MÍAS", el tipo sonrió nuevamente y me dijo, si sé... reconozco las postizas. Luego mientras esperaba que el semáforo diera la luz verde, le pregunté, ¿se ven?... las uñas, ¿en serio que se ven?, y en un acto reflejo me las miré, y ahí fue cuando tomé conciencia de lo llamativo del tono, rojo putita ardiente, con que me las había pintado la noche anterior. Él me respondió sí, se ven, y yo incrédula me las volví a mirar.

Mientras cruzábamos la calle me preguntó mi nombre, yo titubee, como buscando la respuesta correcta, y me di cuenta que esto de jugar a cambiar de nombres me tenía al borde de una crisis de identidad, pensé en decir, Juana, pero luego me arrepentí y le dije mi verdadero nombre y, pregunté y tú... ¿cómo te llamas, tú?, él me dijo, Rodrigo, inmediatamente se me vino a la mente mi amigo Rorro, el putero, ¿será que el nombre lleva una carga pervertida?. Luego me dijo tímidamente; "ahora tengo que volver al trabajo, pero, pero, te invito una bebida, hablemos un ratito". Yo lo miré y vi que al terminar la petición cerraba fuertemente los ojos, como si esperara recibir una cachetada, en respuesta a su audaz pregunta. Eso me pareció gracioso y respondí con un; ¿y no podría ser un café?, abrió los ojos y  respondió; sí, sí claro que puede ser un café y, caminamos a la cafetería más cercana.

Minutos después, sentados en la cafetería me dijo que era difícil encontrar mujeres con las uñas tan largas como las mías, que ahora todas, las usaban cortas y sin pintura. Yo moví la cabeza, para afirmar lo que decía, en eso estaba, cuando observé la forma degenerada con que me miraba las uñas y, pregunté ¿desde cuándo te obsesionan las uñas?, ¡¡¡ufff desde hace tieeempo!!! contestó y, agregó, "cuando tenía como cinco años me acuerdo haber visto una mujer en la playa... estuve largo rato mirando sus uñas, las de las manos y las de los pies... en ese minuto no sabía lo que sentía, ahora lo sé". No pregunté lo que había sentido, porque la respuesta me pareció obvia, luego de haber visto la lujuriosa mirada que le había dado a mis uñas minutos antes, no tenía dudas acerca de lo que sentía por la uñas largas. Oye, entonces ¿también te enloquecen las uñas de los pies?, pregunté, sí, sí claro, respondió.

Hablamos largo rato, todo en torno a las uñas, de las mías y de las ajenas, me parecía tan raro esto de hablar de uñas, no sabía que se podía hablar por horas de este tema y menos aun con un hombre. En un minuto me dijo; ¡¡¡pero mira esa curva!!!, yo pensé, pero no... se refería a la curva de mi uña, ¡¡¡pero que bella!!!, dijo, mientras pasaba su dedo por la superficie de la uña de mi dedo índice, yo no sabía si lo decía en serio o, si sólo me estaba agarrando pa'l weveo*, es que me parecía tan loco eso de su devoción por las uñas.

Luego me dijo; "no, si a mí no me interesan... mientras me miraba de reojo el escote, eso es como la obra gruesa, A MÍ LO QUE ME INTERESA SON LAS TERMINACIONES, yo no entendí mucho su ejemplo, eso de que las uñas eran las terminaciones y las pechugas eran la obra gruesa, pero lo oí atentamente, claro que no me convenció mucho su tesis. Después me dijo que era constructor civil, y ahí comprendí el porqué del extraño ejemplo.

Es que una mujer con uñas largas es tan sensual, es, es, como una gatita, me dijo. ¡¡¡Ohhh y que te rasguñen!!! - se tiro hacia atrás y puso cara de placer - alucinaba con las uñas. Si hasta me confesó que mientras otros hombres miraban minas desnudas en internet, él buscaba uñas, uñas largas, tanto de manos, como de pies, me dio unas direcciones donde podía encontrar fotos de uñas largas y extra largas,  yo fingí poner atención - a las direcciones - mientras él, con ternura me tomaba una uña, la mano no, ¡¡¡LA UÑA!!!, y repetía, ¡¡¡NO!!!, esto no se hace en la primera cita, como recordando los ítems del manual, "NO LO HAGA EN SU PRIMERA CITA", y, yo pensaba, ¿qué no se hace en la primera cita?, ¿tomar una uña?, ¿y qué cita?, ¿esto es una cita?. Pero admito que me gustaba su ingenuidad y su timidez, - cada vez que hablaba se sonrojaba - es que tengo debilidad por los hombres tímidos, los muy cancheros me asustan. 

Fue entonces cuando me sentí en confianza y le conté que la semana pasada me había cortado las uñas, a petición de mi amiga Carola, es que me repitió como cien veces córtate esas garras, córtate esas garras. En realidad no le conté la verdad, no fue esa la razón, la razón fue que me las quise emparejar un poco, se me había roto una, pero no quise que lo supiera, la uña rota fue la del anular de la mano derecha, la cual estuve escondiendo durante toda "la cita", para no decepcionar al galán uña adicto, ¡no sabía que se podía enroscar tanto el dedo!.

Él me dijo; ¡¡¡noooo!!!, o sea que las has tenido más largas, ¿te crecen más?. Sí, le contesté sacando pechuga*, como si fuera el gran talento, eso de que te crezcan las uñas    - es que la conversación era tan absurda, que uno terminaba hablando puras "cabezas de pescado*" - y las tengo re duras y alardeando, en un movimiento felino, golpee la mesa con ellas, le brillaron los ojos de pasión... entiérramelas, entiérramelas, ¡¡¡por favor!!!,  entiérramelas, me suplicó desesperado, mientras se arremangaba la camisa, ahí pude ver su brazo grueso, peludo y masculino, que parecía no coincidir con la cara de niño bonito y los movimientos femeninos del fetichista desconocido, ahora un poco más conocido. Sonreí y mi parte más perversa y sádica afloró, hice como si le sacara filo a mis garras en la mesa, como una gata, había observado a la gata de mi hermano hacerlo y repetí sus movimientos. Hice un ¡¡¡miauuuu!!! y se las ensarté en el brazo. Él puso cara de orgasmo y dio un grito.

Seguidamente, me preguntó lo que me gustaba comer y, me invito a comer, en otra ocasión, eso si. Está bien si te llamo la próxima semana para que nos juntemos, me preguntó... sí, está bien, respondí. Me pareció entretenido hablar nuevamente con el psicópata de la manicura - es que encuentro tan entretenido conocer gente diferente y, cachar* las ideas que habitan su cabeza, entre más raras, mejor, eso a pesar de las reiteradas advertencias de mis amigos de que un día voy a aparecer descuartizada en algún lugar, bueno, eso si aparezco -. Justo en ese momento lo llamaron de la oficina, iban a cerrar y sus cosas estaban dentro, las horas habían pasado volando sumergidos en la extraña y vana conversación... se despidió rápidamente y salió corriendo, al rato después sonó mi teléfono, era Rodrigo, me preguntó si quería comer con él al día siguiente, eso por hoy, sí, le dije sin pensar. Pero para ser franca hoy mi gula estaba en grado cero y mi pereza en cien y, si a eso le sumamos lo poco sociable que desperté, pasó lo que tenía que pasar, lo llamé y le dije que si lo dejábamos para la próxima semana. Me respondió que sí y terminó en, "cuídalas", por las uñas. ¿Y si se me quiebra una, la invitación no corre?, pregunté... se río y dijo no, no corre, a pesar de la risa, la respuesta me pareció sincera. Algo así como, sin uñas, no hay Paraíso o, en este caso, sin uñas, no hay cita.

Nunca pensé que mis uñas fuesen las artífices de una invitación, y menos de un encuentro tan surrealista como este. Pero esa es la gracia de la vida... que te sorprenda, ¿o no?.

¡¡¡ CRESTA, CREO QUE MI CITA FUNÓ*... SE ME ACABA DE ROMPER UNA UÑA!!!



*Agarrando pa'l weveo o pa'l webeo (de web)= Agarrando para el hueveo, para el chuleteo, para la palanca, tomando el pelo, molestando, hueviando, jorobando

*Sacando pechuga= Enorgullecerse de algo

*Cabezas de pescado= necedades, tonterías, sandeces

*Cachar= Entender, comprender, captar el sentido de algo. Se le puede confundir con echar cachas, claro que de ese concepto no vamos a hablar en este relato, por ser este, un significado reñido con la moral y las buenas costumbres

*Funó= Su raíz está en el Mapudungun, echarse a perder, que no se realizará (se refiere a una fiesta, un encuentro social, un plan, "una cita")



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